Estado de cuenta

Y arrancó 2007. el nuevo año supone todo un desafío para mi, ya que por primera vez siento la necesidad de comportarme como un adulto y de ganarme mi lugar en esta amarga y agonizante sociedad.
Después de todo, pertenecer a la generación que marca el final de la era del petroleo asegura un lugar en la historia y si la humanidad sobrevive a todos sus vicios actuales, seguramente estaremos en los libros de historia, no?

Así que estoy poniendo en orden todas mis ideas y busco un trabajo que realmente merezca con un pago equivalente y saben una cosa? Creo que valgo bastante! No pienso volver a trabajar por un mínimo salvo que las circunstancias se presenten favorables para ello. Aunque estos primeros días me he estado distrayendo con juegos de Nintendo 64, espero que el entusiasmo me dure todo el año y si es posible el resto de mi vida. Lo cierto es que mi vida sigue estando bajo mi control, lo cual garantiza que sin importar que tan idiota sean los dos presidentes que más incidan sobre mi bienestar, o qué tan desangrado esté el mundo, los procesos de la colectividad son algo demasiado grande para dedicarme a empujarlo por mi mismo mientras que si me encargo de mi mismo, tal vez luego pueda influir sobre un número mayor de personas.

Pero tampoco puedo pasarme de listo. Si he de llegar a ser una persona influyente, no puedo dejar pasar el hecho de que en esta asquerosa sociedad, no es tu inteligencia ni tu sentido común lo que hacen que te tomen en cuenta, ni siquiera que tus decisiones sean, en la mayoría de los casos, acertadas. Lo que en este mundo otorga voz y voto sigue siendo el maldito dinero. En mis muy optimistas proyecciones, siempre he calculado una vida digna y sosegada, pero he estado pasando por alto un elemento muy importante y es que aún tendré que convivir con humanos, humanos que no van a tener en cuenta nada de lo que yo diga si mi poder adquisitivo no respalda esas ideas.

Ahora, las teorías de los adultos cuyas opiniones valoro van de la mano de unos pronósticos más oscuros todavía: Sólo me quedan 5 años de vida. Eso significa que pasada cierta edad, es imposible sobrevivir si no se ha logrado ya una posición, un salario o entrada constante y un nombre propio, ya habíamos hablado aquí del nombre propio, no?

qué podría ser peor que llegar al tercer piso y quedar oficialmente declarado como un fracasado? Desde luego, son normas impuestas por otras personas basadas en circunstancias totalmente mutables y que por lo tanto, podrían estar equivocadas, pero uno no desatiende la voz de la experiencia así nada más, es algo que la experiencia misma le enseña a uno.
Qué extraña paradoja, fiarse de la experiencia ajena cuando el mundo se ha dado por mutar a un ritmo cada vez más acelerado, De hecho, mientras que mi balance del dos mil seis se muestra, a pesar de todo positivo, no se puede pasar por alto el hecho de que 2007 ya está algo avanzado, ya pasó el tiempo de la cabañuelas augurando un año bastante seco y las cosas en estos días de diciembre y enero han cambiado bastante.

Voy a comenzar pues, poniendo algunos ejemplos prácticos de los últimos aconteceres que hacen de este nuevo año algo promisorio pero a la vez amenazador. Las verdades de la vida que usualmente daba por sentadas se han estado moviendo a causa de las cosas que le han pasado a ése grupo de personas a los que vanidosamente he llamado siempre "los míos". cirugías, pensiones, enfermedades terminales, pataletas en personas que debían estar ya muy maduras o demostraciones de madurez en los que yo veía aún como infantes, son sólo una pequeña muestra de lo que ha ido cambiando y dentro de lo que no cambia, una de mis tías que aún insiste en que no seré nada ni nadie sin un título profesional auténtico (eso siempre me ha ofendido), y sin embargo, la academia me sigue pareciendo atractiva, la idea de aprender cosas nuevas, cosas mejores aprendiendo de los mejores. La Universidad Nacional está muriendo y sin embargo, quedan algunos profesores dignos, decentes y éticos de los que se puede aprender mucho.

El año pasado aprendí muchas cosas y aunque aún puedo caer en muchos errores, tengo claro que he de tomar la vida de una forma diferente este año, vivir mis sueños y llevar las riendas de mi destino sin importar a dónde me llevan, al éxito o al fracaso, a la felicidad que he concebido en mi cabeza o a una muerte prematura dolorosa o violenta todo por vivir de la manera que creo correcta.

Suerte a todos este año nuevo.

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